Prostitución femenina mujeres caidas prostitutas legales y clandestinas en el franquismo

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Muchos fueron clientes adictos de las prostitutas y la sociedad nunca los juzgó como sí hacían con las mujeres, como estamos viendo. Las mujeres no podían denunciar a sus maridos por adulterio cuando éste mantenía relaciones sexuales con otra mujer. Las chicas de la burguesía franquista con la educación que recibían acaban siendo frígidas. Si una mujer tenía un orgasmo ultrajaba al marido e inmediatamente se iba a confesar. Esta falta de placer de la mujer casada española era algo impuesto por la educación que se les proporcionaba.

El matrimonio franquista solo busca una sexualidad procreadora que dependía del plano divino. Siempre ha sido una obsesión del franquismo y de la iglesia católica española.

Sudor en las manos. Opresión grande en el pecho. Dolor de nuca y espalda. Pereza y desgana para el trabajo y hasta la imposibilidad de realizarlo. Pérdida de atracción para el sexo contrario y repugnancia al matrimonio. Oscuridad en el entendimiento. Incapacidad para el sacrificio. Personalmente sufrí la educación franquista de la época Estudie en un colegio privado de Zaragoza, pero era un centro no religioso. Siempre empezaba sus clases con la siguiente reflexión: En el colegio estando de interno dormíamos en habitaciones de 16 personas y en literas.

Se intentaba que los colchones fueran duros y se recomendaba no llevar ropa interior de lana, porque producía mucho calor y podría excitar al portador. Se llegaba al extremo de prohibir a los chicos meter la mano en los bolsillos.

El beso del novio se había clavado punzante en la mejilla, y con rabia comenzó Maribel a restregar su cara, intentando borrar toda huella posible. Era habitual en las familias burguesas franquistas tener criadas. Era cotidiano que los chicos de esas familias iniciaban sus primeras experiencias sexuales con las criadas familiares.

En dicho libro, nos relata como era habitual en esta época que las chicas con pocos recursos que trabajaban como criadas, no podían aguantar la presión de los chicos. Cuando eran sorprendidas en este tipo de relaciones eran despedidas, lo que provocaba que muchas acabaran en la prostitución al no tener otra posibilidad para poder sobrevivir. Se decía que los chicos se podían sobrepasar con las criadas todo lo que querían y para ello utilizaban el chantaje.

Para el franquismo la relación sexual era lícita, normal y natural, si se realizaba dentro del matrimonio. Todas las otras formas de sexualidad como el adulterio femenino, la homosexualidad, masturbación, las relaciones prematrimoniales siempre se consideraban aberraciones sexuales y perversiones del comportamiento.

Ante esta situación la pareja diseñada por el franquismo se imponía como modelo y no era posible plantear otro modelo sino querías ser acusado de traidor al régimen. El Código Penal no se modificó hasta En el nuevo Código Penal no se introdujo la homosexualidad como delito.

La iglesia veía la homosexualidad como una sexualidad no reproductiva y pecaminosa. Los hombres considerados homosexuales durante el franquismo eran tachados de enfermos y sometidos a terapias muy duras.

El hombre debía ser viril, fuerte y líder, mientras que la mujer, relegada al hogar, tenía que mostrarse buena esposa y madre al cuidado de la prole. La dictadura entró en la vida privada de las personas indagando en las conductas desviadas y en las inclinaciones impropias de los verdaderos españoles. El clima social opresivo condenó a los homosexuales al miedo y a la clandestinidad. La incomprensión les condujo a reprimir sus afectos, temerosos de las consecuencias, a mantener relaciones disimuladas o al engaño, incluso llegar a la prostitución.

Se llegaron a crear centros especiales para, supuestamente, corregir su desviación, aunque en muchos casos fueron maltratados, vejados o violados por otros reclusos, e incluso obligados a prostituirse por funcionarios. Estaba situada en un desierto donde los homosexuales sufrían destierro, obligados a realizar trabajos forzosos en condiciones inhumanas. El régimen contó con el importante apoyo de la Iglesia que siempre ha condenado la homosexualidad y fue un factor decisivo en la represión los actos contra natura que ellos denuncian.

Los homosexuales fueron tratados como enfermos mentales e internados en manicomios. Para el franquismo la relación sexual entre dos mujeres era algo que no se podía concebir. Era impensable que una mujer pudiera disfrutar de su sexualidad y en consecuencia no estaba permitido salirse del papel que la sociedad del régimen les había encomendado que no era otro que el de tener hijos y atender el hogar.

Es decir, para el régimen franquista el lesbianismo no existía. De esta forma, dos mujeres podían pasear y estar juntas siempre, sin que se pusiera en cuestión su sexualidad, mientras que esto era imposible en el hombre.

En realidad, fue el crecimiento vertiginoso de las enfermedades venéreas lo que provocó la guarda y custodia de esas mujeres tras los muros conventuales. En el añoPilar Primo de Rivera decía: Valoración Media Todavía no ha sido valorado. La madre y la compañera en las coplas flamencas. Cuando eran sorprendidas en este tipo de relaciones eran despedidas, lo que provocaba que muchas acabaran en la prostitución al no tener otra posibilidad para poder sobrevivir. Era habitual en las familias burguesas franquistas tener criadas.

Coartadas física y psicológicamente y obligadas a un determinado rol, cualquier mujer liberal era denigrada. Junto a un grupo de especialistas, se dio cuenta de que el proceso de recuperación de la memoria histórica arrojaba poca luz sobre sectores femeninos marginados en la dictadura.

Pero el lesbianismo no se contemplaba. El franquismo silenciaba y negaba su existencia". El lesbianismo no se contemplaba. El franquismo silenciaba y negaba su existencia. Si algo se ignora o se niega, no existe: Matilde Albarracín, técnica social e investigadora, explica cómo esas mujeres "desarrollaron hasta redes económicas para no depender de los hombres. Eran solidarias y crearon increíbles espacios de libertad: Sus relaciones eran clandestinas, pero disimulables: Comenzando por el lesbianismo, los responsables del seminario desenredaron el ovillo de las distintas y ocultas opciones sexuales femeninas de la época.

Como afirma Dolores Juliano, profesora en la Universidad de Barcelona, "la sexualidad femenina no era aceptada por el franquismo, que asumía e imponía unos valores al respecto. El sexo femenino se reducía a los estrictos límites de la procreación en el matrimonio. Las que lo desarrollaban en otro contexto eran denigradas, consideradas putas".

Individuas de dudosa moral: Fue sometido a base de negar su sexualidad, tanto de forma directa a través de vejaciones como por tribunales militares. La mujer no era dueña de su cuerpo, sino que éste era un objeto jurídico propiedad del Estado y del varón". La mujer no era dueña de su cuerpo, sino que éste era un objeto jurídico propiedad del Estado y del varón. Para controlar el cumplimiento de esas normas se establecieron mecanismos que, amparados en un discurso de protección, recogían y reeducaban a mujeres descarriadas.

Burdeles, casas de tolerancia, casas de citas, meublés Hasta , la prostitución era legal en España. En los lugares nombrados las mujeres podían prostituirse y eran sometidas a controles sanitarios y policiales. No era legal, en cambio, la prostitución callejera, reprimida y perseguida con dureza. Como explica Osborne, esa confusa situación cambió en , cuando la prostitución pasó a ser alegal. Una situación similar a la actual", afirma. Nacida en Madrid en , empezó a publicar libros con 18 años.

Su matrimonio duró poco: Aunque casi desconocido, Ramón Serrano Vicéns fue el mayor estudioso de la sexualidad femenina durante el franquismo. Entre y estudió a casi 1. Serrano no pudo publicar un libro con sus estudios hasta Hemos bloqueado los comentarios de este contenido. Orígenes y cultura de la violencia. Cuadernos de la Academia, 9 En Derecho y Proceso. Estudios Jurídicos en honor del profesor Antonio Martínez Bernal. Murcia, Universidad de Murcia, , pp.

Imagen de las mujeres en las coplas flamencas. Maternidad y políticas de género: Mujeres y Hombres en la España franquista: Madrid, Editorial Complutense, Nuestro sexto sentido y otros esbozos. Madrid, Biblioteca Nueva, Prostitutas legales y clandestinas en el franquismo. Homosexuales en la España de Franco. Memoria correspondiente al año Edición reservada, destinada exclusivamente a las Autoridades.

Memoria Correspondiente al bienio Trabajo, creación y mentalidades de las mujeres: Eunucos por el reino de los cielos: Iglesia católica y sexualidad. La guerra civil y la cultura de la represión en la España de Franco, De la pureza a la maternidad: Madrid, Ministerio de Educación y Cultura, Logroño de octubre Almería, Universidad de Almería, Poética de la sumisión. Malos tratos y respuestas femeninas en las coplas.

Almería, Instituto de Estudios Almerienses, Mujeres para después de una guerra. Informes sobre la moralidad y prostitución en la posguerra española. Barcelona, Flor del Viento, Mujeres en la contemporaneidad: Mujer española, una sombra de destino en lo universal: Murcia, Universidad de Murcia, Propaganda y medios de comunicación en el franquismo. Alicante, Universidad de Alicante, Cancionero general del franquismo. Herramientas del artículo Información de indexación.

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